Actualidad/BISTURÍ 500/justicia

I am Big Floyd: NO PUEDO RESPIRAR…

Bisturí 500 (logo)

george-floyd-e1591277807759

I am Big Floyd:

NO PUEDO RESPIRAR…

                                   Por Héctor Peña Díaz

Un día más bajo la luna
me ha sido negado
supliqué a los dioses
ausentes de la tierra.
Me duele el cuello
bajo el peso de piedras
acumuladas: ¡odio calcificado!
Nadie me oye
el verdugo no puede verme
el río de la sangre
no llega a mi cerebro.
Veo las llanuras ardientes
y los ojos de los míos
en los barcos encadenados.
En los campos de algodón
cantamos viejas canciones
de los remotos abuelos.
El látigo ha hecho surco
en las espaldas, la ira del amo
es un fuego que nunca se apaga.

No puedo respirar…
Soy un hombre, un espíritu
alguien que vive y sueña.
Soy un niño asustado
al que su madre no consuela.
Ruego inútil por la vida
pero no pueden oírme, para ellos
soy una cosa en la que apoyan
sus rodillas, mientras agonizo
fabulan sus blancos ascensos
parecen flotar, no hay ira en sus ojos
les han vaciado su alma.

No puedo respirar…
Es el mundo que aplasta
lo que nos queda de humanos.
Es una enorme rodilla
sobre el cuello de la vida.
No quiero morir todavía
¿Dónde está mi niña ahora
Que no puedo abrazarla?
La casa se ha derrumbado
y yo entre los escombros
oigo a lo lejos
las voces de los otros.
El mundo se ha detenido
la angustia florece en su pecho
la vida se esfuma en sus ojos.
No oyen los agentes impasibles:
Serán talvez los potros de bárbaros atilas
O los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Un virus recorre el mundo
viejo como el odio
duerme en la espina de las rosas
marchitas, se nutre del  miedo
vampiro de las horas nocturnas.
Se detiene ante las puertas
de las casas, no puede entrar, vive
en el alma perdida de los hombres.

No puedo respirar
Soy una voz antigua
eco que se renueva
de incontables dolores
de inacabables injusticias
como pirámides de odio.
No saben lo que ha pasado:
toda crueldad en la sombra
tanta ignominia olvidada.
Una voz que sobrevive
un anhelo incesante
una dicha aplazada.
Aliento de los tambores
que resonaban en las bodegas
del barco ebrio, el adiós
de los fugitivos en la selva.
La maestra Rosa llama a lista
sentada en su puesto:
Floyd, King, Malcolm, Evers
inmortales en la sangre
que cae como lluvia fina
en el corazón de los negros.

 No puedo respirar…
Tengo un sueño
Una doble conciencia:
¿Cómo querer a los míos
y ser leal a un país que los niega?
No puede ser me digo
el país de la libertad
parece un viejo borracho
que tartamudea y habla
de tiempos pasados
de los padres fundadores:
esclavistas escribanos
del sueño de Filadelfia.
Defenderse los unos de los otros
reza la segunda enmienda
como si fuera un salmo de chacales
una fuerza que libera el dedo
En el gatillo.

No puedo respirar…
Muero y no muero
vivo en los ojos y en los pies
de quienes se acuestan boca abajo
Con las manos en la espalda.
En los jóvenes que no tienen miedo
en los que tienen miedo y aun así
marchan a su paso y aguardan la justicia.
Duele morir así
como si ya estuviera muerto.
Tu alma y la mía han sido heridas
es la hora de dar a cada cual lo suyo.
No nos mantengan tan cerca
de la luna de la desdicha.
No dejen a mi niña sola
si algún día le preguntaran
¿quién era su padre?  Ella dirá:
Mi padre era Floyd el grande.

No puedo respirar…
Tengo un sueño.
Estoy muerto.

Audio del poema:
https://co.ivoox.com/es/i-am-big-floyd-no-puedo-respirar-audios-mp3_rf_51763510_1.html

Twitter: @alejoveramar
Facebook: Alejandro Veramar

 

I am Big Floyd:
I CAN´T BREATHE…

By: Héctor Peña Díaz

(Translated by Juan Lara)

 

Another day under the moon
has been denied to me
I pleaded to the absent
gods of earth.
My neck hurts
under the weight of accumulated
stones: calcified hate!
No one hears me
the executioner can’t see me
the river of the blood
can’t reach my brain.
I see the burning valleys
and the eyes of those mine
chained to the ships.
In the cotton fields
we sing old songs
of the remote grandparents.
The whip has made a furrow
in the backs, the master’s anger
is a fire that never goes out.

I can’t breathe…
I am a man, a spirit
Someone who lives and dreams.
I am a scared child
to whom his mother can’t give comfort.
Useless plea to live
but they can’t hear me; to them,
I am just a thing to rest
their knees, while I agonize
they invent their white promotions
they seem to float; there is no anger in their eyes
their soul has been emptied.

I can’t breathe…
It is the world that crushes
what is left to us of human.
It is a huge knee
over the neck of life.
I don’t want to die yet.
Where is my little girl now
that I can’t hug her?
The house has crumbled down
and into the rubble
I hear at far
the others voices.
The world has stopped
anguish flourishes on his chest
life fades in his eyes.
The unmoved officers do not hear:
Perhaps they are the colts of barbaric attilas;
or the black heralds sent to us by Death.
A virus travels the Earth
old as hate
it sleeps in the thorns of the withered
roses, it feeds of the fear
vampire of the nightly hours.
It stops at the doors
of houses, it can’t go in, it lives
in the lost soul of men.

I can’t breathe…
I am an ancient voice
echo that is renewed
of uncountable pains
of endless injustices
like pyramids of hate.
They do not know what has happened:
all cruelty in the shadows
so much ignominy forgotten.
A voice that survives
an unending desire
a postponed joy
The breath of the drums
that resonated inside the holds
of the drunken ship, the farewell
of the fugitives in the jungle.
Teacher Rosa calls at list
while she seats at her sit:
Floyd, King, Malcolm, Evers
immortals in the blood
That falls like fine rain
in the heart of blacks.

I can´t breathe…
I have a dream
a double conscience:
How can I love my people
and be loyal to a country that rejects them?
This can´t be, I say to myself,
the country of the freedom
It seems like a drunken old man
that stutters and talks
of long past times
of the founding fathers:
scribers slaveholders
of Philadelphia’s dream.
Defend from each other,
pray the second amendment
as if it was a psalm of jackals
a force that free the finger
on the trigger.

I can’t breathe…
I die and don’t die
I live in the eyes and in the feet
of those who lie with their face down the floor
with their hands on their backs
in the youngsters that have no fear
in those who have fear but still
march and on their way the await justice.
It hurts to die this way
as if I were already dead.
Your soul and mine have been hurt
it is time to give each his own
Don’t keep us so close
to the moon of misfortune.
Don’t leave my little girl alone
Someday they will ask her
who her father was?
And she will say:
My father was big Floyd.

I can’t breathe…
I have a dream.
I am dead.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s